La psicología social se presenta como un campo que analiza cómo las interacciones entre individuos moldean no solo comportamientos, sino también la percepción que cada persona tiene de sí misma. A nivel global, esta disciplina nos invita a comprender que nuestra identidad y autoestima no se forman en aislamiento, sino en un entramado social complejo que influye constantemente en nuestra manera de ser y actuar. Desde esta perspectiva amplia, es evidente que la sociedad actúa como un espejo y un escenario donde se reflejan y construyen las múltiples facetas del individuo. Sin embargo, al adentrarnos en los detalles, descubrimos cómo factores específicos como la comunicación, la influencia social y los roles asignados impactan de manera directa en la construcción personal. Así, la psicología social nos ofrece una visión integral que conecta la macrorealidad social con las microdinámicas individuales, evidenciando que entender estas interacciones es clave para descifrar la formación de nuestra identidad y autoestima.